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1. Recuerda que todos pueden
tener algo de razón y que tal vez, nadie la tiene del todo.
2. Relativiza más tus razones y argumentos, los otros pueden también tener su
razón.
3. Ten más paciencia cuando las cosas no son como tú crees que deben
ser y disfrutarás de la bienaventuranza de "dejar que las cosas sean".
4. Sé más tolerante contigo mismo y así serás más tolerante con los demás y
disfrutarás de la bienaventuranza de ser como eres y dejar que los demás sean
como son.
5. Cuando casi todo lo has hecho bien, no te castigues por lo único que has
hecho menos bien.
6. Nadie exige de ti la perfección que tú te exiges a ti mismo ¡Eres tú, no los
demás!
7. Nadie es perfecto, ni tú tampoco, pero todos queremos mejorar,
8. Tú, como todos, eres una persona que está en camino, en marcha hacia un
ideal, y por tanto con fallos
o facetas todavía por mejorar.
9. Eres querido por lo que eres, no por lo que deberías ser.
10. Vive y disfruta: diviértete y juega, ríete y pasea, canta y baila,
descubrirás que la vida
tiene su propia perfección.
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